Envolvente en la Ondas Sonoras (Diseño de Sonido)



Antes de introducirnos en los parámetros del compresor, es necesario entender un concepto fundamental en sonido y audio, me refiero al envolvente acústico. Envolvente es el nombre que recibe el desarrollo en el tiempo de un determinado sonido y se compone de:  ataque, decaimiento, sostenimiento y relajación.
Explicado en otras palabras, es la manera en la que se desenvuelve -en términos de volumen- en el tiempo un sonido dado. El envolvente es una  característica muy importante del sonido ya que, en conjunto con los armónicos, conforman el timbre que distingue un sonido de otro. Es decir, es lo que nos permite, por ejemplo, distinguir un piano de una guitarra o una voz humana de un trombón. Repasemos las partes que componen el envolvente acústico:
  • Ataque: Es el tiempo entre que comienza el sonido y demora en llegar a su amplitud máxima. Es lo que se denomina transiente o transitorio ya que es de corta duración.
  • Decaimiento:  Es el tiempo que se toma el sonido para reducir la amplitud desde el valor máximo  conseguido en el ataque hasta el valor de sostenimiento.
  • Sostenimiento: Es el tiempo en el que la amplitud del sonido se mantiene constante hasta que se deja de inducir vibración en el instrumento.
  • Relajación: Es el tiempo que demora el sonido en reducir su amplitud hasta la inaudibilidad, luego de haber  cesado la vibración.
Esto implica que si de alguna forma podemos modificar el envolvente, podemos modificar el timbre del instrumento para nuestros propósitos, lo que nos permite tanto manipular algunos sonidos para transformarlos en otros distintos y también nos puede servir para los usos creativos de la compresión.






Estos dos parámetros son vitales para entender la compresión ya que actúan directamente sobre el envolvente del sonido, modificándolo. Con esto me refiero a que un determinado tiempo de ataque, por ejemplo, va a tener efecto sobre el ataque natural del instrumento, acentuándolo o reduciéndolo y, por lo tanto, cambiando las cualidades del sonido en cuestión.
Un punto muy importante a resaltar es que, ya que los compresores están siempre comparando la señal de entrada contra los parámetros de compresión que seleccionamos y actuando en consecuencia, el compresor necesita un tiempo de ataque mínimo para no provocar distorsiones o pérdidas de graves al actuar. Cuando ingresa la señal al compresor, éste necesita un tiempo mínimo para sensar si la señal pasó el umbral que escogimos y si tiene que comprimir; éste tiempo equivale a un semiciclo de la frecuencia que vamos a comprimir. Mientras más baja sea la frecuencia a comprimir, más largo tiene que ser el ataque mínimo para evitar distorsiones.
Para 20 Hz (frecuencia más baja del rango audible) el semiciclo es de 25 ms (milisegundos). Esta es una muy buena razón para que algunos compresores, en especial los musicales, tengan como ataque más lento 30 ms.


Lo que sucede cuando colocamos tiempos de ataque muy rápidos al comprimir un instrumento con alto contenido en estas frecuencias (bajo, bombo, etc.) es que aparecen distorsiones del tipo click y, además, se empieza a notar una pérdida de dichas frecuencias. Nos empezamos a quedar sin el cuerpo y peso del instrumento. El release, por otro lado, tenderá a modificar el propio relajamiento presente en el envolvente del instrumento, reduciendo su amplitud y haciendo que un sonido pierda graves si, por ejemplo, tenemos seleccionado un tiempo largo de release.

Ejemplos prácticos del uso de ataque y release:

A continuación te mostramos algunos ejemplos prácticos de como podés usar los parámetros de ataque y release para la compresión en tus mezclas:
Exagerar el ataque o pegada de un tambor (caja, tarola):
Un ejemplo clásico de cómo sacar ventaja al ataque de un compresor es usarlo para que un tambor tenga más pegada o ataque del que naturalmente tiene. Para hacer ésto, luego de elegir la razón de compresión y el umbral para que el compresor actúe sobre la parte del sonido que necesitamos, vamos a tener que ir alargando el ataque del compresor (haciéndolo más lento). Usualmente comenzaremos con unos pocos milisegundos e iremos subiendo desde ahí hasta que comencemos a escuchar como el sonido adquiere un carácter explosivo (ataque exagerado). Lo comprobamos usando el bypass del plug in y comparando la pegada del instrumento original contra el comprimido. El release se ajusta en un tiempo rápido para no perder los graves del sonido. Hay que tener en cuenta que si no escuchamos resultados tal vez sea por que el umbral del compresor esté muy alto así que vamos a tener que ir jugando con eso también. Por último, hay que tener cuidado con la ganancia de salida del compresor para no clippear: es decir, que si el compresor indica 6 dB de reducción, no es recomendable darle toda esa cantidad de ganancia en la salida.
Comprimir manteniendo los graves de un instrumento:
Siguiendo el ejemplo del tambor a la hora de colocar el release, si queremos mantener el cuerpo o graves del instrumento, tenemos que colocar un release rápido para que cuando el sonido empiece a decaer naturalmente (en el caso del tambor, parte del cuerpo va a estar en ese decaimiento) no le comprimamos ese decaimiento. Por eso es necesario que el release sea muy rápido, de tal manera de no tocar esa porción del sonido y mantener los graves. 
Controlar los picos de un sonido:
Por otro lado, cuando estamos hablando de un sonido que tiene mucha información de picos que no nos sirve, vamos a tener que comprimir de tal manera que sólo atenuemos o “limemos” esos picos (ataque muy rápido, razón de compresión media a alta: 4:1 en adelante y un release rápido). Así, con éstos valores de ataque y release rápidos, vamos a tender sólo a comprimir lo que pase el umbral, pero durante un periodo muy corto y que sólo afecte a esos sonidos.


En este caso, generalmente, lo que se busca es una compresión lo más transparente posible para lo cual vamos a tener que buscar un tiempo de ataque largo (varios milisegundos) y un release igual o más largo que el ataque. Esta es una compresión del tipo musical que no se tiene que notar. Típicamente tenemos que apuntar a una reducción de unos cuantos decibeles 3-6 dB, es un número razonable ya que con reducciones muy altas los compresores (especialmente los digitales o plugins) comienzan a presentar problemas.
Un compresor que es excelente para este trabajo es el LA-2A de Universal Audio y sus versiones de plugin. El LA-2A es un compresor que tiene un circuito de detección óptico y un circuito de amplificación valvular. La detección óptica hace que tenga un ataque y release que funcionan muy bien con el envolvente de la voz. Esto se produce porque la lámpara que emite la luz tiene una inercia determinada hasta llegar a su intensidad nominal, lo que produce una respuesta bastante agradable al oído para el caso de las voces.

Compresión del tipo RMS:

Este tipo de compresión busca dejar pasar a los picos del sonido y concentrarse en lo que pasa en el rango de la señal de más bajo nivel. Es decir, si con la compresión de picos queremos reducir algunos picos que se escapan o parte de ellos, estamos generalmente trabajando la parte de mayor nivel de la señal; en cambio, la compresión RMS busca no tocar los picos pero entrar a comprimir a mucho más bajo nivel y, por lo tanto, entrar a resaltar lo que pasa a ese nivel.
Para lograrlo, utilizamos un umbral bastante bajo en el compresor, una razón baja de compresión (para que el compresor no induzca distorsiones graves, por ejemplo de 2:1) y un ataque y release lentos. El número específico va a depender del instrumento, pero vamos a tener que ir buscando y procurando que cuando existan sonidos del tipo picos, el compresor no muestre reducción de ganancia. Un ejemplo de ésta clase de compresión es la compresión de buss, en ella buscamos dejar pasar los picos con un ataque lento que podría rondar, por ejemplo, los 30 ms y un release lento y una razón de compresión suave como 2:1.
Estos son sólo algunos de los ejemplos que se nos han ocurrido para sacarle mayor provecho a los parámetros de ataque y release y, por lo tanto, a nuestro compresor. Para buscar comprimir una pista o instrumento en particular vamos a tener que ir ajustando a oido los parámetros, de tal forma que el compresor sea transparente; o buscando un resultado particular como los que mencionamos.
Algo que hay que tener siempre en cuenta cuando estamos usando plugins: es que no están diseñados para hacer grandes reducciones de ganancia o comprimir mucho. En una versión de compresor hardware podemos hacer una reducción de tal vez 10 o incluso 15 dB; por el contrario, en un plugin es aconsejable manejarse entre los 3 a 6 dB o tal vez un poco más.

Hacer uso del botón bypass que nos proveen y comparar la entrada con la salida, si suena distorsionado o mal, es porque, probablemente, nos estemos equivocando en alguno de los parámetros. Nuestro consejo es que experimentes con todos los parámetros y con diferentes fuentes o instrumentos, además de con los compresores que dispongas en tu DAW para aprender como se comporta el compresor ante los distintos escenarios y como siempre la práctica hace al maestro.

Un saludo y a comprimir!

Pronto en Diseño Sonido, daré mas reflexiones y tips de Audio y Sonido

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