Semiótica Del Sonido

José Luis Fernández

Desde los trabajos fundadores de Umberto Eco, Roland Barthes, Christian Metz y Eliseo Verón el estudio de las mediatizaciones ha ocupado un lugar importante en las propuestas innovadoras que desarrollaron los estudios semióticos. Sin embargo, las investigaciones sobre los medios de sonido (radio, fonógrafo, teléfono) han ocupado un espacio lateral en las preocupaciones semióticas.






Las mediatizaciones de sonido han sido profundamente innovadoras en la cultura occidental como fuente original de los procesos debroadcasting que se constituyeron en las estructuras básicas de, por ejemplo,  los sistemas de información y la industria musical, claves en la cultura global hasta la llegada de las nuevas mediatizaciones.






El proceso de networking, combinatoria en expansión de lo digital, las redes y la movilidad, pone en crisis gran parte de los sistemas mediatizados, entre ellos precisamente la construcción de lo informativo y de lo musical. Pero esta profunda transformación no parece afectar a las mediatizaciones del sonido: nuestras calles son recorridas por innumerables individuos portando auriculares o escuchando su equipo de audio en el automóvil. Están allí, frente a nuestra vista y, a pesar de ello, generan poca preocupación teórica. Nuestras investigaciones actuales nos muestran que todo lo importante que está pasando en la cultura con las nuevas mediatizaciones, está pasando, y centralmente, en las mediatizaciones del sonido.


El estudios de las nuevas mediatizaciones, especialmente en el campo de lo informativo y de lo musical, obligan a la sociosemiótica a articularse productivamente con, por un lado, los estudios etnográficos y, por el otro, con los complejos desarrollos estadísticos de la big data. La innovación cultural de estas mediatizaciones nos obliga a relacionarnos con otras metodologías mientras revalorizamos el aporte específico del enfoque semiótico.




En esta lectura presentaremos, en primer lugar, un informe sobre el recorrido general de las mediatizaciones del sonido en nuestra cultura desde una perspectiva sociosemiótica y como resultado de nuestras investigaciones. Luego, presentaremos una revisión de los resultados de nuestro trabajo en el estudio de la vida musical en este momento de postbroadcasting. Por último, presentaremos conclusiones sobre la importancia de la vida intersticial de los medios de sonido, tanto como aporte a la innovación, como rasgo clave para el ocultamiento de ciertos procesos generales de transformación cultural.




El sonido es comprendido muchas veces como una burbuja sonora, en donde las formas y movimientos se determinan por el equilibrio de fuerzas y materiales en movimiento.
La burbuja sonora se puede ver afectada por la percepción y comprensión del sujeto, ya que cada uno interpreta un sonido o melodía de manera diferente, cuando se logra entrar a esa burbuja sonora por medio del sonido, nuestros cuerpos se desplazan de manera involuntaria al centro de la burbuja, en donde no existen límites.
“Si, como dice la semiótica, “todo significa”, entonces ¡todo comunica!” y por lo tanto, los elementos sonoros comunican. El estudio de la semiótica, en mi formación profesional me hizo comenzar a ver signos en todo mi entorno, de tal manera que empecé a escuchar música de una manera completamente diferente. Las canciones de mis bandas favoritas ahora adquirían nuevos niveles de significación: el tartamudeo de Roger Daltrey en My generation de The Who se convierte en un símbolo del enojo y la frustración de toda una generación (aunque no existe una versión oficial que confirme que realmente fuera un efecto pensado con este fin). También reconocí como un detalle de gran realce semántico por parte de Bathory al incluir el sonido de un yunque al compás de la batería en la canción The sword en donde se narra la forja del a espada del mito de Conan el bárbaro, logrando transmitir toda una atmósfera de aventura medieval al escucharlo. En el tema instrumental Whale and wasp de Alice in chains, uno puede literalmente ver un pequeño baile entre ambos seres tan disímiles, en el que logran armonía por un momento y luego se separan, siguiendo cada uno su camino. la voz de la ballena es representada con largas y melancólicas notas de guitarra y el zumbido de la avispa con un chelo.





El sonido nunca se ha convertido en una área discreta y distintiva de la práctica artística al igual que otras manifestaciones y actividades que si lo fueron en los años sesenta y setenta. Nunca hubo un grupo de artistas identificable que trabajara exclusivamente con el sonido (a pesar de que fue usado consistentemente por ellos a través del siglo XX), de manera que no podemos aceptar un campo de práctica artística etiquetada como ‘arte sonoro’ así como uno podría estar de acuerdo con categorías como las de Arte POP, Arte Minimal, Arte Paisaje, Arte del cuerpo, Video Arte, etc. Otro factor es la diversidad de funciones y roles que el sonido ha ocupado dentro del trabajo de varios artistas.






















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